Cada noche, cuando estoy en la cama a punto de dormirme, demoro el sueño unos instantes, apenas unos segundos, antes de rendirme definitivamente.
Jamás abandono el ojo de mi mente al incontrolable mundo del inconsciente sin antes leer detenidamente los títulos de crédito del día...
0 Sorbos de té:
Publicar un comentario