A su lado está Anna, la niña cuyos pasos dejan una estela de baldosas de colores...
Mas no reconozco a ese grupo de la izquierda. Sus caras están difuminadas, pero algo me dice que tienen una historia que contar.
Como todos.
Los miro y están ahí.
Intento captar su esencia.
Me concentro.
Parpadeo...
Y al abrir los ojos sólo encuentro una página en blanco.
Se han vuelto a ir.
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