Soles

Sebastián contaba soles; cada mañana uno nuevo, diferente al anterior...
No sabía muy bien dónde iban a parar pero pensaba que si un día se juntasen todas aquellas bolas de fuego, el mundo sería de luz y no se podría ver otra cosa. Entonces, un fogonazo blanco lo llenaría todo.
Y no habría nada más.

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