Últimamente, de camino al trabajo, el profesor Rodriguez Fernández no hace más que pensar en las vacaciones. "Agosto está a la vuelta de la esquina", se dice con un exagerado optimismo.
Ayer, todavía estaba el profesor con sus fantasías estivales, cuando explicaba que "sheep", oveja, tiene un plural invariable (o sea, que ovejas también se dice "sheep").
Pero pronto despiertó de golpe. De un golpe certero. ..
-¿Entonces cómo se sabe si es una oveja o dos ovejas? -preguntó un alumno.
-Si es una oveja dirás "one sheep", y si son dos ovejas dirás "two sheep".
-¿Y si son tres ovejas? -preguntó de nuevo el alumno.
-Pues "three sheep"...
A estas alturas ya estaba completamente despierto, tratando de detectar indicios de tomadura de pelo en el alumno. Pero le daba la impresión de que el alumno preguntaba con toda honestidad y ofuscación...
-¿Y si fueran diez ovejas? -insiste.
-Vamos a ver. Serían "ten sheep". Da igual cuántas ovejas sean, jamás podrás decir "sheeps". Sólo tienes que poner el número delante. ¿Comprendes?
- ... ¿Y si fueran cien ovejas?
-Pues "one hundred sheep"... ¿Tú sabes los números?
-¡Pues claro! -contestó su alumno casi ofendido. -Pero... ¿y si fueran mil ovejas?
En la clase hubo un rumor de hilaridad que pareció sorprender al alumno pastor. El profesor dudó sobre qué hacer en ese instante. Temía que si seguía, llegasen al millón de ovejas, así que pidió silencio en la clase y decidió explicar lo mismo utilizando un animal como el pez, que sigue la misma regla de formación del plural que la oveja...
Al parecer, a su alumno le importan menos los peces que las ovejas y se dio por satisfecho con la explicación.
El alumno siguió contando ovejas
El profesor Rodríguez Fernández volvió con sus vacaciones.
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